viernes, 9 de octubre de 2009

Opinión personal (II)

Argentina ofrece un mercado laboral muy amplio, que a nivel gerencial y superiores brinda oportunidades que tientan no sólo a los mejores profesionales, sino también a nuevos inversionistas, fenómeno que puede significar un cambio en la forma en que se ve a nuestro país en la actualidad.
Las grandes organizaciones enfocan su mirada en la gran cantidad de personas que están ofreciendo sus servicios, buscando a la persona que crean será el mejor componente para sumar a la estructura de la organización. Para ello, contarán con la ayuda de profesionales que cuentan con herramientas y técnicas, que ayudan a encontrar a la mejor posibilidad para reforzar el esqueleto y hacer más fuerte el espíritu de crecimiento y desarrollo de todo proyecto organizacional exitoso.
Todo emprendimiento que aspire a perdurar y triunfar en una economía fluctuante y cíclica, debe planificar sus acciones, tener bien claro sus metas y perseguir objetivos concretos que ayuden a un mejor posicionamiento. Pero esa es sólo una parte del sistema, la otra es la formación constante de los profesionales que integren el equipo.
El interés es mutuo, las empresas buscan los mejores profesionales y éstos los mejores puestos, por lo que ambos deben estar preparados para un continuo cambio en las reglas del juego. El avance tecnológico ha posibilitado el acceso a una gran cantidad de información y a su vez a un nuevo campo de expresión, comunicación y búsqueda de talentos y oportunidades.
Actualmente existen aproximadamente 400 empresas dedicadas a la selección de profesionales, y según el economista del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (IDESA), Jorge Colina, el desempleo podría subir hasta el 11 % este año, arrojando un número cercano a los 1.5 millones de desocupados; consecuencia del estancamiento en la creación de puestos de trabajo combinada con el crecimiento constante de la población.
Por lo que los que ya cuentan con un puesto de trabajo, por todos los medios tratarán de conservarlo, mientras que los que no lo tienen deberán apostar a sus mejores recursos para alcanzar uno.